Escultura. Miguel Ángel Buonarroti. Artista Italiano.

Nació el 6 de marzo de 1475 en Caprese, cerca de Arezzo.

Hijo de Ludovico Buonarroti, oficial florentino al servicio de la familia Medici, que colocó a su hijo cuando contaba 13 años de edad en el taller del pintor Domenico Ghirlandaio. Dos años más tarde se sintió atraído por la escultura en el jardín de San Marcos, lugar al que acudía con frecuencia para estudiar las estatuas antiguas de la colección de los Medici.

Conoció a los Medici más jóvenes, dos de los cuales llegaron a ser papas (León X y Clemente VII); y también a humanistas como Marsilio Ficino y a poetas como Angelo Poliziano. Con 16 años, ya había realizado al menos dos esculturas en relieve, el Combate de los lapitas y los centauros y la Virgen de la Escalera (ambas fechadas en 1489-1492, Casa Buonarroti, Florencia). Su mecenas, Lorenzo el Magnífico, murió en 1492; dos años después abandonó Florencia. Durante una temporada se estableció en Bolonia, donde esculpió entre 1494 y 1495 tres estatuas de mármol para el Arca de Santo Domingo en la iglesia del mismo nombre. Después, viajó a Roma, donde estudió las ruinas y estatuas de la antigüedad clásica que por entonces se estaban descubriendo.

Realizó su primera escultura a gran escala, el monumental Baco (1496-1498, Museo del Barguello, Florencia) y talló la Piedad del Vaticano con veintitrés años. En esa misma época esculpió también la Pietà (1498-1500) para San Pedro del Vaticano, que aún se conserva en su emplazamiento original y es la única obra en la que aparece su firma. Su estilo de juventud viene marcado por la gigantesca (4,34 metros) escultura en mármol del David (Academia, Florencia), realizada entre 1501 y 1504, tras su regreso a Florencia.

Paralelamente a su trabajo como escultor, tuvo la oportunidad de demostrar su pericia como pintor al encomendársele un fresco para el Salón de los Quinientos del Palazzo Vecchio, la Batalla de Cascina, frente a otro encargado a Leonardo da Vinci sobre la Batalla de Anghiari. Ninguno de los dos artistas llevó a cabo su cometido sólo se realizó un dibujo preparatorio sobre cartón a escala natural. En 1505 interrumpió su trabajo en Florencia al ser llamado a Roma por el papa Julio II para realizar dos encargos. El más importante de ellos fue la decoración al fresco de la bóveda de la Capilla Sixtina, que le tuvo ocupado entre 1508 y 1512, 24 años antes de comenzar, en 1536, el Juicio Final. Pintando en una posición forzada, acostado de espaldas al suelo sobre un elevado andamiaje, plasmó algunas de las más exquisitas imágenes de toda la historia del arte. Sobre la bóveda de la capilla desarrolló nueve escenas del Libro del Génesis, comenzando por la Separación de la luz y las tinieblas y prosiguiendo con Creación del Sol y la Luna, Creación de los árboles y de las plantas, la Creación de Adán, Creación de Eva, El pecado original, El sacrificio de Noé, El Diluvio Universal y por último La embriaguez de Noé. Enmarcando estas escenas principales que recorren longitudinalmente todo el cuerpo central de la bóveda, se alternan imágenes de profetas y sibilas sobre tronos de mármol, junto con otros temas del Antiguo Testamento y los antepasados de Cristo.

Obras

Escultura

Cabeza de fauno — 1489-1492
Virgen de la escalera — 1491
Crucifijo del Santo Spirito — 1492
Hércules — 1492
La batalla de los centauros — 1492
San Petronio del Arca de Santo Domingo — 1494-1495
San Procolo del Arca de Santo Domingo — 1494-1495
Ángel del Arca de Santo Domingo — 1494-1495
Crucifijo en madera de tilo — 1495-1497
Cupido durmiente — 1496
Cupido de pie — 1496-1497
Bacus — 1496-1497
Crucifijo de Montserrat — 1497-1498
Piedad del Vaticano — 1499-1500
David — 1501-1504
Madonna de Brujas — 1501-1504
San Pablo — 1503-1504
San Pedro — 1503-1504
San Pío — 1503-1504
Tondo Taddei — 1503
Tondo Pitti — 1503
San Mateo — 1505
Tumba del papa Julio II — 1503
Moisés — 1513-1515
Esclavo rebelde — 1513-1516
Esclavo moribundo — 1513-1516
Esclavo joven — 1513 y 1519-1535
Esclavo atlante — 1513 y 1519-1535
Esclavo barbudo — 1513 y 1519-1535
Esclavo despertándose — 1513 y 1519-1535
Raquel — 1545
Lía — 1545
Capilla de los Médici — 1520-1534
Dos luchadores — 1525
Genio de la Victoria — 1532–1534
Tumba de Julián II de Médici, Noche y Día — 1526-1533
Tumba de Lorenzo II de Médici, Crepúsculo y Aurora — 1526-1533
Virgen con Niño — 1521-1531
Apolo — 1530
Joven en cuclillas — 1530-1534
Cristo de la Minerva — 1519-1520
Brutus — 1540
Piedad florentina
Piedad Rondanini
Piedad Palestrina — 1550

Pintura

El tormento de San Antonio — 1487-1489
La batalla de Cascina11 — 1504
Madonna de Manchester — 1497
Tondo Doni — 1503-1506
Santo Entierro — 1505
Bóveda de la Capilla Sixtina — 1508-1512
El Juicio Final (Capilla Sixtina) — 1534-1541
Crucifixión de San Pedro — 1542-1550
La conversión de San Pablo — 1542-1550
Crucifixión — 1540

Arquitectura

Proyecto para la fachada de la Basílica de San Lorenzo de Florencia — 1515–1520
La nueva Capilla de los Médici y la Sacristía Nueva de la basílica de San Lorenzo de Florencia — 1520-1534
Escalinata y vestíbulo de la Biblioteca Laurenziana, en la basílica de San Lorenzo de Florencia — 1523–1559
Biblioteca Laurenziana — 1523–1559 — Florencia
Fortificaciones de Florencia — 1528–1529 — Florencia
Cordonata Capitolina — — Roma
Plaza del Capitolio — — Roma
Palacio Farnese — 1546 — Roma
Basílica de San Pedro — 1546-1564 — Roma
San Giovanni dei Fiorentini Proyecto no ejecutado — 1559–1560 — Roma
Capilla Sforza en la Basílica de Santa María la Mayor — 1560 — Roma
Porta Pia — 1561–1565 — Roma
Basílica de Santa Maria degli Angeli e dei Martiri — 1561 — Roma

Cinematografía. Charles Chaplin. el Padre del Cine Mudo.


Nacimiento: Londres, Inglaterra, Reino Unido 16 de abril de 1889

Fallecimiento: Vevey, Vaud, Suiza 25 de diciembre de 1977 (88 años)

Fue un actor, humorista, compositor, productor, director y escritor británico. Adquirió popularidad gracias a su personaje Charlot en múltiples películas del período mudo. A partir de entonces, es considerado un símbolo del humorismo y el cine mudo. Para el final de la Primera Guerra Mundial, era uno de los hombres más reconocidos de la cinematografía mundial.
Sus padres también estuvieron relacionados al mundo del espectáculo, especialmente al género del music-hall. Chaplin debutó a la edad de cinco años, reemplazando a su madre en una actuación. Para 1912, ya había actuado con la compañía teatral de Fred Karno, con quien recorrió diversos países.
Con su personaje Charlot, debutó en 1914 en la película Ganándose el pan, y durante ese año rodó 35 cortometrajes, entre ellos Todo por un paraguas, Charlot en el baile y Charlot y el fuego. Sin embargo, las películas más destacadas de Chaplin fueron La quimera del oro (1925), Luces de la ciudad (1931), Tiempos modernos (1936) y El gran dictador (1940). Sus técnicas al momento de filmar incluían slapstick, mímica y demás rutinas de comedia visual. Desde mediados de la década de 1910 dirigió la mayoría de sus películas, para 1916 también se encargó de la producción, y desde 1918 compuso la música para sus producciones. En 1919, en colaboración con Douglas Fairbanks, David Wark Griffith y Mary Pickford, fundó la United Artists.
A lo largo de su vida, Chaplin recibió múltiples reconocimientos y nominaciones. Recibió el premio Óscar Honorífico en 1928 y 1972, fue candidato al premio Nobel de la Paz en 1948, fue distinguido con la Orden del Imperio Británico en 1975 y se colocó una estrella con su nombre en el Paseo de la Fama de Hollywood en 1970. En 1952, tras una serie de problemas políticos que lo involucraban con el comunismo y con la realización de actividades antiestadounidenses, debió exiliarse en Suiza, donde pasó el resto de su vida. Si bien la cantidad de producciones que realizaba para aquella época había disminuido, filmó Un rey en Nueva York y La condesa de Hong Kong, sus últimos trabajos. Falleció el Día de Navidad de 1977.
Chaplin estuvo casado en cuatro ocasiones –con Mildred Harris, Lita Grey, Paulette Goddard y Oona O'Neill–, y se le atribuyeron noviazgos con otras ocho actrices de su época. Tres de sus hijos, Josephine, Sydney y Geraldine, también se dedicaron al espectáculo.

Filmografía

1914 Charlot periodista (Marking a Living).
Carreras sofocantes (Kid Auto Races at Venice).
Aventuras extraordinarias de Mabel (Mabel's Strange Predicament).
Todo por un paraguas (Between Showers).
Charlot y el fuego (A Film Johnnie).
Charlot en el baile (Tango Tangles).
Charlot extremadamente elegante (His Favorite Pastime).
Un amor cruel (Cruel, Cruel Love).
Charlot, huésped ideal (The Star Boarder).
Mabel y el auto infernal (Mabel at the Wheel).
Charlot de conquista (Twenty Minutes of Love).
Charlot camarero (Caught in a Cabaret).
Charlot y la sonámbula (Caught in the Rain).
Charlot sufragista (A Busy Day).
El mazo de Charlot (The Fatal Mallet).
Charlot, ladrón elegante (Her Friend the Bandit).
Charlot, árbitro (The Knockout).
Mabel, vendedora ambulante (Mabel's Busy Day).
Charlot en la vida conyugal (Mabel's Married Life).
Charlot, falso dentista (Laughing Gas).
Charlot "regisseur" (The Property Man).
Charlot pintor (The Face on the Bar-Room Floor) . La pícara primavera (Recreation).
Charlot, artista de cine (The Masquerader).
Nueva colocación de Charlot (His New Profession).
Charlot y Fatty en el café (The Rounders).
Charlot, conserje (The New Janitor).
Jes, rival de Charlot (Those Love Pangs).
Charlot panadero (Dough and Dynamite).
Mabel y Charlot en las carreras (Gentleman of Nerve).
Charlot domina el piano (His Musical Career).
Charlot se engaña (His Trusting Place).
Aventuras de Tillie. El romance de Charlot (Tillie's Punctured Romance).
Charlot tiene una mujer celosa (Getting Acquaninted).
Charlot prehistórico (His Prehistoric Past).
1915 Charlot cambia de oficio (His New Job).
Charlot trasnochador (A Nigth Out).
Un campeón de boxeo (The champion).
Charlot en el parque (In the Park).
Charlot vagabundo (The Tramp).
Charlot en la playa (By the sea).
Charlot trabajando de papelista (Work).
Charlot, perfecta dama (A Woman).
Charlot, portero de banco (The Bank).
Charlot marinero (Shanghaied).
Charlot en el teatro (A Night in the Show).
Carmen (Carmen).
Charlot, licenciado de presidio (Police).
Aventuras de Charlot (Triple Trouble).
La revista de Charlot (The Essanay Chaplin Revue).
1916 Charlot, encargado de bazar (The Floorwalker).
Charlot bombero (The Fireman).
Charlot, músico ambulante (The Vagasond).
Charlot, a la una de la madrugada (One A. M .).
El conde (The Count).
Charlot prestamista (The Pawnshop).
Charlot, tramoyista de cine (Behind the Screen).
Charlot, héroe de patín (The Rink).
1917 Charlot en la calle de la Paz (Easy Street).
Charlot en el balneario (The Cure).
Charlot emigrante (The Immigrant).
El aventurero (The Adventurer).
1918 Vida de perro (A Dog's Life).
¡Armas al hombro! (Shoulder Arms!).
The Bond . 1919 Al sol (Sunnyside).
Un día de juerga (A days pleasure).
1920 El chico (The Kid).
1921 Vacaciones (The Iddle Class).
1922 Día de paga (Pay Day).
El peregrino (The Pilgrim).
1923 Una mujer de París (A Woman of Paris).
1925 La quimera del oro (The Gold Rush).
1927 El circo (The Circus).
1930 Luces de la ciudad (City Lights).
1935 Tiempos modernos (Modern Times).
1940 El gran dictador (The Great Dictator).
1946 Monsieur Verdoux (Monsieur Verdoux).
1952 Candilejas (Limelight).
1956 Un rey en Nueva York (A King in New York).
1966 La condesa de Hong-Kong (A Countess From Hong-Kong).

Literario. Isabel Allende. la escritora viva de lengua española más leída del mundo.



Nacimiento:2 de agosto de 1942 (72 años)Lima, Perú
 Es una escritora chilena, miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras desde 2004. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura de su país en 2010. Autora de superventas, la tirada total de sus libros alcanza 65 millones de ejemplares y sus obras han sido traducidas a 35 idiomas.

 Es considerada la escritora viva de lengua española más leída del mundo. En el plano literario, confiesa que cuando comienza a escribir ella genera un lugar, una época y los personajes y la historia se van dando por sí solos, es decir, no tiene un plan inicial con todas las acciones. Varios de sus libros han nacido de cartas o reflexiones personales. Ejemplos de esto son La casa de los espíritus y Paula, que escribió como un homenaje a su hija. 

Aunque muchos estudiosos catalogan la obra en el género autobiográfico, ella misma indica que es más como una «memoria», porque no es una biografía propiamente dicha sino una colección de recuerdos más cercana a la ficción que a la realidad, aunque esta última la inspiró. El humor es parte integral de sus escritos, ya sean periodísticos u obras literarias. Confiesa que se acostumbró a escribir de esta manera cuando era periodista y ahora, gracias a eso, puede ver la historia «detrás» de cada asunto, una visión alternativa. La ciudad de las bestias es su intento de llegar al público lector joven. Decidió escribirlo después de dos libros con bastante investigación histórica; este nuevo libro le daría un descanso y en él podría plasmar su imaginación de una manera más libre, ya que la ficción histórica siempre requiere mucho cuidado para atenerse a los hechos sucedidos. 

Cuando era periodista los demás eran su cuento; ella se sentía con derecho a tocar el timbre de una casa, meterse dentro y hacer preguntas o detener a un desconocido a media calle e interrogarlo acerca de cosas personales (pensamientos). Además de obras de carácter autobiográfico, ha escrito novelas históricas, como Inés del alma mía —basada en la vida de Inés de Suárez, la primera española en llegar a Chile— o La isla bajo el mar, que narra la vida de una esclava llamada Zarité en Saint Domingue, hoy Haití de finales del siglo XVIII. Su obra ha sido clasificada en el movimiento literario conocido como posboom, aunque algunos estudiosos prefieren el término novísima literatura. Este movimiento se caracteriza por la vuelta al realismo, una prosa más sencilla de leer pues se pierde la preocupación por crear nuevas formas de escribir (meta-literatura), el énfasis en la historia, la cultura local, entre otros. 

En 2012 decidió incursionar en el terreno de la novela policial —género que desde 2006 cultiva su exmarido, William C. Gordon— y escribió El juego de Ripper, que entregó en diciembre de ese año a su agente Carmen Balcells; salió publicado a principios de 2014. Según cuenta Allende, fue Balcells quien le propuso escribir una policiaca con Gordon, pero no resultó: «Fue imposible. Tenemos diferentes maneras de trabajar, pero yo me quedé con la historia», ha explicado la autora, quien aseguró que su marido le «ayudó con la estructura del libro»

Obras
A partir de su primera novela, todas sus obras han sido publicadas en español por las editoriales Plaza & Janés y Sudamericana, pertenecientes al grupo Penguin Random House.
  • La abuela Panchita, infantil; ilustrado con muñecos de Marta Carrasco, editorial Lord Cochrane, Santiago, 1974
  • Lauchas y lauchones, ratas y ratones, infantil, Lord Cochrane, Santiago, 1974
  • Civilice a su troglodita. Los impertinentes de Isabel Allende, recopilación de columnas que publicaba la autora bajo ese mismo título en la revista Paula, Lord Cochrane, Santiago, 1974
  • La casa de los espíritus (1982), novela, reeditada en 2011 en el estuche "Trilogía involuntaria"
  • La gorda de porcelana (1984), cuento juvenil
  • De amor y de sombra (1984), novela
  • Eva Luna (1987), novela
  • Cuentos de Eva Luna (1990), 23 relatos
  • El plan infinito (1991), novela
  • Paula (1994), obra autobiográfica
  • Afrodita (1997), obra autobiográfica
  • Hija de la fortuna (1998), novela, reeditada en 2011 en el estuche "Trilogía involuntaria"
  • Retrato en sepia (2000), novela, reeditada en 2011 en el estuche "Trilogía involuntaria"
  • La ciudad de las bestias (2002), novela juvenil, reeditada en 2004 en el estuche Trilogía "Las memorias del águila y del jaguar"
  • Mi país inventado (2003), obra autobiográfica
  • El reino del dragón de oro (2003), novela juvenil, reeditada en 2004 en el estuche Trilogía "Las memorias del águila y del jaguar"
  • El bosque de los pigmeos (2004), novela juvenil, reeditada en 2004 en el estuche Trilogía "Las memorias del águila y del jaguar"
  • El Zorro: Comienza la leyenda (2005), novela
  • Inés del alma mía (2006), novela
  • La suma de los días (2007), obra autobiográfica
  • Los amantes del Guggenheim. El oficio de contar (2007), relato
  • La isla bajo el mar (2009), novela
  • El cuaderno de Maya (2011), novela
  • El juego de Ripper (2014), novela policiaca
  • El amante japonés (2015), novela

Pintura. Obras de Pablo Picasso

Cabeza de Mujer.

La Guernica

El Arte. Qué es?

Es entendido generalmente como cualquier actividad o producto realizado por el ser humano con una finalidad estética y también comunicativa, mediante la cual se expresan ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, a través de diversos recursos, como los plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos. Cinco artes son comúnmente citadas en el siglo XIX, a las cuales en el siglo XX se le añadirán cuatro más para llegar a un total de nueve artes, sin ser capaces los expertos y críticos de ponerse de acuerdo sobre la clasificación un "décimo arte". Al final del siglo XX, la siguiente lista establece las nuevas clasificaciones, al igual que el número de musas antiguas:

  1. Arquitectura
  2. Escultura
  3. Artes visuales, que incluyen la pintura y el dibujo
  4. Música
  5. Literatura, que incluye la poesía
  6. Artes escénicas, que incluyen el teatro, la danza, el mimo y el circo
  7. Cinematografía
  8. Fotografía
  9. Historieta
Disciplinas artísticas

Las artes creativas a menudo son divididas en categorías más específicas, como las artes decorativas, las artes plásticas, las artes escénicas o la literatura. Así, la pintura es una forma de arte visual, y la poesía es una forma de literatura. Algunos ejemplos son:

.-Artes visuales
*Arquitectura                 *Arte corporal                      *Arte digital
*Arte efímero                 *Artes decorativas o aplicadas
*Artes gráficas              *Artes industriales               *Artes y oficios
*Cinematografía            *Dibujo                                  *Diseño    

*Escultura                     *Fotografía                            *Grabado   
*Historieta                     *Pintura
 .-Artes escénicas
*Danza                             *Teatro  

.-Artes musicales
*Canto coral                   *Música sinfónica                *Ópera
.-Artes literarias 
*Narrativa                      *Poesía                                 *Drama

Literario. Gustavo Adolfo Becquer. La creación: Poema Indio.

I
Los aéreos picos del Himalaya se coronan de nieblas oscuras en cuyo
seno hierve el rayo, y sobre las llanuras que se extienden a sus pies flotan
nubes de ópalo, que derraman sobre las flores un rocío de perlas.
Sobre la onda pura del Ganges se mece la simbólica flor del loto, y en la
ribera aguarda su víctima el cocodrilo, verde como las  hojas de las plantas
acuáticas, que lo esconden a los ojos del viajero.
En las selvas del Indostán hay árboles gigantescos, cuyas ramas
ofrecen un pabellón al cansado peregrino, y otros cuya sombra letal lo llevan
desde el sueño a la muerte.
El amor es un caos de luz y de tinieblas; la mujer, una amalgama de
perjurios y ternura; el hombre un abismo de grandeza y pequeñez; la vida, en
fin, puede compararse a una larga cadena con eslabones de hierro y de oro.

II

El mundo es un absurdo animado que rueda en el vacío para asombro de sus habitantes.
No busquéis su explicación en los Vedas, testimonios de las locuras de
nuestros mayores, ni en los Puranas, donde vestidos con las deslumbradoras
galas de la poesía, se acumulan disparates sobre disparates acerca de su origen.
Oíd la historia de la creación tal como fue revelada a un piadoso
brahmín, después de pasar tres meses en ayunas, inmóvil en la contemplación
de sí mismo, y con los índices levantados hacia el firmamento.

III

Brahma es el punto de la circunferencia; de él parte y a él converge todo.
No tuvo principio ni tendrá fin.
Cuando no existían ni el espacio ni el tiempo, la Maya flotaba a su
alrededor como una niebla confusa, pues absorto en la contemplación de sí
mismo, aún no la había fecundado con sus deseos.
Como todo cansa, Brahma se cansó de contemplarse, y levantó los ojos
de una de sus cuatro caras y se encontró consigo mismo, y abrió airado los de
otra y tornó a verse, porque él lo ocupaba todo, y todo era él.
La mujer hermosa, cuando pule el acero y contempla su imagen, se
deleita en sí misma; pero al cabo busca otros ojos donde fijar los suyos, y si no
los encuentra, se aburre.
Brahma no es vano como la mujer, porque es perfecto. Figuraos si se
aburriría de hallarse solo, solo en medio de la eternidad y con cuatro pares de ojos para verse.

IV

Brahma deseó por primera vez, y su deseo, fecundando la creadora
Maya que lo envolvía, hizo brotar de su seno millones de puntos de luz,
semejantes a esos átomos microscópicos y encendidos que nadan en el rayo
de sol que penetra por entre la copa de los árboles.
Aquel polvo de oro llenó el vacío, y al agitarse produjo miríadas de seres
destinados a entonar himnos de gloria a su criador.
Los gandharvas, o cantores celestes, con sus rostros hermosísimos, sus
alas de mil colores, sus carcajadas sonoras y sus juegos infantiles, arrancaron
a Brahma la primera sonrisa, y de ella brotó el Edén. El Edén con sus ocho
círculos, las tortugas y los elefantes que los sostienen, y su santuario en la cúspide.

V

Los chiquillos fueron siempre chiquillos: bulliciosos, traviesos e
incorregibles, comienzan por hacer gracia, una hora después aturden, y
concluyen por fastidiar. Una cosa muy parecida debió de acontecerle a
Brahma, cuando apeándose del gigantesco cisne, que como un corcel de nieve
lo paseaba por el ciclo, dejó aquella turbamulta de gandharvas en los círculos
inferiores, y se retiró al fondo de su santuario.
Allí, donde no llega ni un eco perdido, ni se percibe el rumor más leve,
donde reina el augusto silencio de la soledad, y su profunda calma convida a
las meditaciones, Brahma, buscando una distracción con que matar su eterno
fastidio, después de cerrar la puerta con dos vueltas de llave, entregose a la alquimia.

VI

Los sabios de la tierra qué pasan su vida encorvados sobre antiguos
pergaminos, que se rodean de mil objetos misteriosos y conocen las extrañas
propiedades de las piedras preciosas, los metales y las palabras cabalísticas,
hacen por medio de esta ciencia transformaciones increíbles. El carbón lo
convierten en diamante, la arcilla en oro, descomponen el agua y el aire,
analizan la llama, y arrancan al fuego el secreto de la vitalidad y la luz.
Si todo esto consigue un mortal miserable con el reflejo de su saber,
figuraos por un instante lo que haría Brahma, que es el principio de toda ciencia.

VII

De un golpe creó los cuatro elementos, y creó también a sus guardianes.
Agni, que es el espíritu de las llamas, Vayu, que aúlla montado en el huracán;
Varuna, que se levuelve en los abismos del Océano; y Prithivi, que conoce
todas las cavernas subterráneas de los mundos, y vive en el seno de la creación.
Después encerró en redomas transparentes y de una materia nunca
vista gérmenes de cosas inmateriales e intangibles, pasiones, deseos,
facultades, virtudes, principios de dolor y de gozo de muerte y de vida, de bien

y de mal. Y todo lo subdividió en especies, y lo clasificó con diligencia exquisita
poniéndole un rótulo escrito a cada una de las redomas.

VIII

La turba de rapaces que ensordecía en tanto con sus voces y sus
ruidosos juegos los círculos inferiores del Paraíso, echó de ver la falta de su
señor. -¿Dónde estará? -exclamaban los unos-. ¿Qué hará? -decían entre sí
los otros-; y no eran parte a disminuir el afán de los curiosos las columnas de
negro humo que veían salir en espirales inmensas del laboratorio de Brahma,
ni los globos de fuego que desde el mismo punto se lanzaba volteando al
vacío, y allí giraban como en una ronda luminosa y magnífica.

IX

La imaginación de los muchachos es un corcel, y la curiosidad la
espuela que lo aguijonea y lo arrastra a través de los proyectos más
imposibles. Movidos por ella los microscópicos cantores, comenzaron a trepar
por las piernas de los elefantes que sustentan los círculos del ciclo, y de uno en
otro se encaramaron hasta el misterioso recinto, dónde Brahma permanecía
aún, absorto en sus especulaciones científicas.
Una vez en la cúspide, los más atrevidos se agruparon alrededor de la
puerta, y uno por el ojo de la llave, y otros por entre las rendijas y claros de los
mal unidos tableros, penetraron con la mirada en el inmenso laboratorio, objeto
de su curiosidad.
El espectáculo que se ofreció a sus ojos, no pudo menos de sorprenderles.

X

Allí había diseminadas, sin orden ni concierto, vasijas y redomas
colosales de todas hechuras y colores. Esqueletos de mundos, embriones de
astros y fragmentos de lunas yacían confundidos con hombres a medio
modelar, proyectos de animales monstruosos sin concluir, pergaminos oscuros,
libros en folio e instrumentos extraños. Las paredes estaban llenas de figuras
geométricas, signos cabalísticos y fórmulas mágicas, y en medio del aposento,
en una gigantesca marmita colocada sobre una lumbre inextinguible, hervían,
con un ruido sordo, mil y mil ingredientes sin nombre, de cuya sabia
combinación habían de resultar las creaciones perfectas.

XI

Brahma, a quien apenas bastaban sus ocho brazos y sus diez y seis
manos para tapar y destapar vasijas agitar líquidos y remover mixturas, tomaba
algunas veces un gran canuto, a manera de cerbatana, y así como los
chiquillos hacen pompas de jabón valiéndose de las cañas del trigo seco, lo
sumergía en el licor, se inclinaba después sobre los abismos del cielo, y
soplaba en la una punta, apareciendo en la otra un globo candente que al
lanzarse comenzaba a girar sobre sí mismo y al compás de los otros que ya flotaban en el espacio.

XII

Inclinado sobre el abismo sin fondo, el creador los seguía con una
mirada satisfecha, y aquellos mundos luminosos y perfectos, poblados de seres
felices y hermosísimos sobre toda ponderación, que son esos astros que,
semejantes a los soles, vemos aún en las noches serenas, entonaban un
himno de alegría a su Dios, girando sobre sus ejes de diamante y oro con una
cadencia majestuosa y solemne.
Los pequeñuelos gandharvas, sin atreverse ni aun a respirar, se miraban
espantados entre sí, llenos de estupor y miedo ante aquel espectáculo grandioso.

XIII

Cansose Brahma de hacer experimentos, y abandonando el laboratorio,
no sin haberle echado, al salir, la llave y guardándola en el bolsillo, tornó a
montar sobre su cisne con el objeto de tomar aire. Pero ¡cuál no sería su
preocupación cuando él, que todo lo ve y todo lo sabe, no advirtió que,
abstraído en sus ideas, había echado la llave en falso! No le pasó lo mismo a la
inquieta turba de rapaces, que, notando el descuido, le siguieron a larga
distancia con la vista, y cuando se creyeron solos, uno empuja poquito a poco
la puerta, éste asoma la cabeza, aquél adelanta un pie, e invaden todos, por
fin, el laboratorio, tardando muy poco en encontrarse en él como en su casa.

XIV

Pintar la escena que entonces se verificó en aquel recinto sería imposible.
Primeramente examinaron todos los objetos con el mayor asombro,
luego se atrevieron a tocarlos, y al fin terminaron por no dejar títere con
cabeza. Echaron pergaminos en la lumbre para que sirvieran de pasto a las
llamas: destaparon las redomas, no sin quebrar algunas; removieron las
vasijas, derramando su contenido, y después de oler, probar y revolverlo todo,
los unos se colgaban de los soles y estrellas aún no concluidos y pendientes de
las bóvedas para secarse; los otros se subían por las osamentas de los
gigantescos animales, cuyas formas no habían agradado al Señor. Y
arrancaron las hojas de los libros para hacer mitras de papel, y se coloraron los
compases entre las piernas, a guisa de caballo, y rompieron las varas de
virtudes misteriosas, alanceándose con ellas.
Por último, cansados de enredar, decidieron hacer un mundo tal y como
lo habían visto hacer.

XV

Aquí comenzó el gran bullicio, la confusión y las carcajadas. La marmita
estaba candente. Llegó el uno, vertió un líquido en ella, y se levantó una
columna de humo. Luego vino otro, arrojó sobre aquél un elixir misterioso que
contenía una redoma, con la que llegó casi sin aliento hasta el borde del
receptáculo; tan grande era la vasija y tan rapazuelo su conductor. A cada

nuevo ingrediente que arrojaban en la marmita, se elevaban en su fondo
llamaradas azules y rojas, que saludaba la alegre muchedumbre con gritos de
júbilo y risotadas interminables.

XVI
Allí mezclaron y confundieron todos los elementos del bien y del mal, el

dolor y la alegría, la fealdad y la hermosura, la abnegación y el egoísmo, los
gérmenes del hielo destinados a mundos hechos de maner a que el frío
causase una fruición deleitosa en sus habitadores, y los del calor compuestos
para globos cuyos seres se habían de gozar en las llamas; y revolvieron los
principios de la divinidad, el espíritu con la grosera materia, la arcilla y el fango,
confundiendo en un mismo brebaje la impotencia y los deseos, la grandeza y la
pequeñez, la vida y la muerte.
Aquellos elementos tan contrarios rabiaban al verse juntos en el fondo de la marmita.

XVII

Hecha la operación, uno de ellos se arrancó una pluma de las alas, le
cortó las barbas con los dientes y, mojando lo restante en el líquido, fue a
inclinarse sobre el abismo sin fondo, y sopló, y apareció un mundo. Un mundo
deforme, raquítico, oscuro, aplastado por los polos, que volteaba de medio
ganchete, con montañas de nieve y arenales encendidos, con fuego en las
entrañas y océanos en la superficie, con una humanidad frágil y presuntuosa,
con aspiraciones de Dios y flaquezas de barro. El principio de muerte,
destruyendo cuanto existe, y el principio de vida con conatos de eternidad,
reconstruyéndolo con sus mismos despojos; un mundo disparatado, absurdo,
inconcebible; nuestro mundo, en fin.
Los chiquillos que lo habían formado, al mirarle rodar en el vacío de un
modo tan grotesco, lo saludaron con una inmensa carcajada, que resonó en los
ocho círculos del Edén.

XVIII

Brahma, al escuchar aquel ruido, volvió en sí y vio cuanto pasaba, y lo
comprendió todo. La indignación llameó en sus pupilas; su airado acento atronó
el cielo y amedrantó a la turba de muchachos, que huyó sobrecogida y dispersa
a puntapiés; y ya tenía levantada la mano sobre aquella deforme creación para
destruirla; ya el solo amago había producido en ella esa gran catástrofe que
aún recordamos con el nombre del diluvio, ruando uno de los gandharvas, el
más travieso, pero el más mono, se arrojó a sus plantas diciendo entre
sollozos: -¡Señor, Señor, no nos rompas nuestro juguete!

XIX

Brahma es grave, porque es Dios, y, sin embargo, tuvo que hacer un
gran esfuerzo al oír estas palabras para no dejar reventar la risa que le
retozaba en los ojos. Al cabo, reponiéndose, exclamó: -Id, turba desalmada e
incorregible, marchaos donde no os vea más, con vuestra deforme criatura.
Ese mundo no debe, no puede existir, porque en él hasta los átomos pelean
con los átomos; pero marchad, os respeto; mi esperanza es que en poder
vuestro no durará mucho.
Dijo Brahma, y los chiquillos, dándose empellones y riéndose
descompasadamente y arrojando gritos descomunales, se lanzaron en pos de
nuestro globo, y éste le da por aquí, el otro le hurga por allá... Desde entonces
ruedan con él por el ciclo, para asombro de los otros mundos y desesperación
de sus habitantes.
Por fortuna nuestra, Brahma lo dijo, y sucederá, así. Nada hay más
delicado ni más temible que las manos de los chiquillos: en ellas el juguete no puede durar mucho.

La compiladora